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Características principales de las HSAs y Elegibilidad

  • Las HSAs son como IRAs (Cuentas para Jubilados) “médicas”, es decir, son cuentas libres de impuestos que las personas físicas pueden usar para financiar y pagar sus gastos médicos, siempre y cuando cuenten con una póliza de seguro médico que tenga un deducible alto y que dicha póliza sea compatible con HSA. Las HSAs también pueden ser utilizadas para incrementar sus ahorros, ya que tienen ventajas fiscales y con el paso del tiempo se pueden acumular los saldos.
  • Para ser elegible para una HSA, el titular de la cuenta debe estar cubierto únicamente por un plan de salud de deducible alto que sea compatible con una HSA. Tampoco puede ser un dependiente en la declaración de impuestos de otra persona. Las personas mayores de 65 años son elegibles para abrir una HSA siempre y cuando no hayan elegido Medicare Partes A, B, C o D. El titular de la cuenta HSA no puede tener acceso a un FSA para Gastos Médicos de propósito general o HRA a través de su empleador o el empleador de su cónyuge.
  • Un plan de salud de deducible alto es aquel que tenga un deducible anual de por lo menos $1,300 para las personas físicas y $2,600 para las familias.
  • Las cuentas HSAs son transferibles y en caso de un cambio de trabajo, el empleado las conserva.
  • Los fondos de una HSA que no se utilicen son transferidos de un año a otro y los intereses se siguen acumulando sobre una base de impuestos diferidos.
  • Las aportaciones a las cuentas HSA pueden ser efectuadas por el empleado, el empleador o por ambos, todo en el mismo año fiscal. Cada año el IRS cambia la máxima aportación anual. Para el 2015, el límite es de $3,350 para las personas físicas y de $6,650 para las familias. Las personas físicas de 55 años o más, pueden hacer aportaciones “de recuperación de hasta $1,000.
  • Sterling permite a los cuentahabientes auto-dirigir sus inversiones HSA (sujeto a las restricciones del IRS).
  • Los fondos de su HSA pueden utilizarse para pagar diversos servicios de atención médica, incluyendo algunos que tradicionalmente no están permitidos bajo otros planes. Por ejemplo, en períodos de desempleo, se pueden utilizar los fondos de la HSA para pagar servicios de cuidado dental y de la vista, primas de seguros para cuidado prolongado y primas de seguros médicos. Para mayor información, consulte las Preguntas Más Frecuentes o la Publicación 502 del Internal Revenue Service (2009), Gastos Médicos y Dentales del IRS. Los fondos de HSA, HRA y FSA ya no se pueden utilizar para comprar medicamentos de venta libre (como aspirinas y medicamentos para alergias y resfríos, etc.) sin receta autorizada por un médico. El farmacéutico tiene que surtir los medicamentos por recetas y deberán pagarse con fondos en su cuenta utilizando su tarjeta de débito al momento de la compra. Todavía existen muchos productos médicos que pueden comprarse sin receta médica (por ejemplo, soluciones para lentes de contacto, pruebas y suministros para diabéticos), así que asegúrese de revisar qué artículos están cubierto antes de realizar su compra.